Un trágico accidente aéreo sacudió al departamento de Norte de Santander tras el siniestro de un avión de la aerolínea Satena que transportaba a 15 personas. La aeronave despegó del Aeropuerto Camilo Daza con destino a Boca Cana, en un trayecto estimado de 25 minutos que nunca concluyó.
El balance final entregado por los organismos de socorro confirma que ninguno de los 15 ocupantes —13 civiles y dos tripulantes— sobrevivió al impacto del bimotor Beechcraft. La zona del accidente, ubicada en un sector de difícil acceso entre Cúcuta y su destino, ha sido acordonada para facilitar las labores de peritaje.
El fallecimiento de Diógenes Quintero ha sido uno de los puntos de mayor resonancia tras el siniestro, dada su trayectoria en la defensa de los derechos fundamentales en la zona. Su presencia en el vuelo de Satena fue confirmada por allegados y autoridades, quienes lamentaron el fin de una vida dedicada al activismo social.
Desde el ámbito político y administrativo, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y otros mandatarios regionales se unieron a las voces de pesar por la tragedia. Las redes sociales y canales oficiales se han llenado de mensajes de solidaridad hacia las familias de las 15 víctimas. La opinión pública sigue de cerca el desarrollo de las noticias, exigiendo celeridad en la identificación de las causas que llevaron a la pérdida de contacto con la torre.
Las investigaciones se centran ahora en la caja negra y los registros de mantenimiento de la aeronave para descartar negligencias o fallos técnicos previsibles. Satena, por su parte, ha puesto a disposición de las autoridades toda la información logística del vuelo para esclarecer por qué el avión no logró aterrizar en el Aeropuerto Aguas Claras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario