Una docente del colegio Betania Norte se convirtió en la víctima más reciente de la delincuencia tras recibir intimidaciones de carácter extorsivo que ponen en riesgo su labor educativa. La Asociación de Educadores de Barranquilla denunció que la maestra ha sido contactada vía WhatsApp y llamadas telefónicas con mensajes que amenazan su vida y la de sus familiares si no accede a pretensiones económicas. El caso ha sido puesto en conocimiento de la Secretaría de Educación y los entes investigativos para activar los protocolos de seguridad pertinentes.
El representante de Adeba, José Ignacio Jiménez, subrayó que la respuesta de las autoridades debe ir más allá de las mesas de trabajo y los consejos de seguridad. El gremio docente lamentó que, mientras se despliegan operativos especiales para otros funcionarios públicos, las denuncias de los maestros parecen quedar estancadas en procesos investigativos sin capturas efectivas. Según Jiménez, la persistencia de las extorsiones desde las cárceles demuestra una falla estructural en el sistema de seguridad y vigilancia del Estado.
El impacto de estas amenazas ha sido catalogado como una crisis de salud mental para el magisterio, dado que el acoso constante desestabiliza el entorno socioemocional del profesorado. Los directivos sindicales advirtieron que un maestro asustado no puede liderar procesos de aprendizaje de calidad, lo que termina perjudicando a miles de estudiantes en la ciudad. La asociación instó a la Policía Metropolitana y al Gaula a entregar resultados concretos sobre las denuncias interpuestas en los últimos meses por situaciones similares en otras instituciones.
En un gesto de rechazo a la actual situación, el sindicato evalúa elevar la problemática a instancias nacionales ante la Federación Colombiana de Educadores (Fecode). La intención es visibilizar que la escuela está dejando de ser un entorno seguro para convertirse en un blanco de bandas delincuenciales que operan con impunidad desde el encierro. La Adeba insiste en que es necesario que el Ministerio del Interior y el de Justicia intervengan de manera directa en el control de las comunicaciones penitenciarias para cortar el flujo de extorsiones.
Como cierre de la denuncia pública, se anunció que el próximo miércoles 1 de mayo los docentes se tomarán las calles de los barrios populares del suroccidente de Barranquilla. La marcha recorrerá sectores como La Sierrita, El Bosque y la carrera 21, donde los educadores pedirán a la comunidad defender la democracia y los derechos de los trabajadores. La protección de los colegios frente a la criminalidad será una de las consignas principales de la jornada, exigiendo que las autoridades garanticen la vida y honra de quienes ejercen la docencia.

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